KILIMANJARO, EL TECHO DE ÁFRICA

Posted by

Rift-Valley Expeditions, 5 de junio de 2022

El bastón telescópico se hunde en la superficie helada. Levanta el vuelo, regresa a su posición de origen y deja paso a su homólogo. Una y otra vez. Con cadencia. Un mantra que se repite frente a mi mirada vidriosa, víctima del agotamiento y la presión de altura. Bufo. Paro. Miro atrás. Ya queda poco. Tan cerca y tan lejos.

Las pulsaciones se aceleran y, con la borrachera altímetra, me veo desde fuera como un muñeco desvencijado penando sobre la nieve.

Insisto. Ya queda poco. Mis “compis” me miran de soslayo y yo a ellos. Arribo al puñetero cartel de madera con la cifra mágica de 5895 metros. Me abrazo a cualquiera. Lloro. Me siento. Bailo. Fotos. Más fotos. “Va por ti” pienso en silencio.

Estoy (estamos) en el techo de África. A mis pies, el mundo. ¡Qué paisaje! ¡Qué lindo!

El día se despereza y el antiguo volcán duerme sereno. Uno de los trekkings más famosos del mundo, pero que necesita de arrojo, buena preparación física, material en condiciones y, sobre todo, seguir a pies juntillas a los guías y dar gracias que el mal de altura sea benévolo.

Tres son las principales rutas para coronar las “Nieves del Kiimanjaro”:

1.  Marangu (o la “Ruta de la Coca-Cola”)

2.  Machame

3.  Lemosho.

La primera, conocida por sus refugios permanentes y agua corriente, es la más popular. Casi el 80 por ciento de los que se aventuran a coronar la cumbre helada lo hacen por este camino. Marangu y Lemosho, sin embargo, son rutas más “salvajes”, que obliga a instalar campamentos móviles a lo largo del recorrido.

Hoy os contamos en nuestro blog nuestra experiencia subiendo al Kilimanjaro, uno de los grandes iconos de Tanzania, paso a paso, en este particular cuaderno de bitácora por la Ruta Marangu.

Si quieres vivir la experiencia en primera persona de subir al Kilimanjaro, en Rift Valley organizamos viajes privados para realizar la ascensión.